Frenillo lingual: no todo lo corto necesita corte
"Mi hijo/a tiene el frenillo corto… ¿habría que cortarlo?" Esta es una de las consultas más frecuentes que recibimos en Logopedia, y muchas veces surge a partir de una observación casual o incluso de una fotografía. Sin embargo, no todo lo corto necesita corte. No todos los frenillos son iguales, ni todos afectan por igual a las funciones orales.
El frenillo lingual es una fibra de tejido mucoso que conecta la parte inferior de la lengua con el suelo de la boca, formada generalmente con la tensión causada por la elevación o retracción de este músculo. Es una estructura anatómica normal y presente en todos los seres humanos; aunque su forma, grosor, inserción y elasticidad pueden variar significativamente.
Desde el punto de vista logopédico, es relevante porque está implicado en funciones orales tan importantes como: la succión, la deglución, la masticación, la respiración y el habla. Sin embargo, no es su aspecto lo que determina si supone un problema, sino si es, o no, funcional. La verdadera pregunta debería ser: ¿la lengua puede cumplir su función de forma eficaz?
Por ello, es necesario diferenciar entre un frenillo anatómicamente corto y un frenillo funcionalmente limitante. Por tanto, es esencial una valoración logopédica completa, ya que un frenillo corto puede ser completamente normal y no causar ningún problema, pero si afecta la movilidad de la lengua y dificulta las funciones orales, como la lactancia, el habla o la deglución, es cuando podría necesitar tratamiento.
¿Cuándo se considera limitante el frenillo lingual?
Un frenillo lingual se considera limitante cuando impide el movimiento adecuado de la lengua y afecta funciones básicas como lactar, hablar, masticar o deglutir. Un frenillo corto puede no ser un problema para muchas personas, pero en aquellos casos donde limita el funcionamiento adecuado de la lengua, es importante identificarlo y evaluar si es necesario tratamiento.
Detección en bebés (0-6 meses)
En los primeros 6 meses de vida, los problemas con el frenillo se pueden detectar en la lactancia materna. Si el frenillo es corto o tenso, el bebé no podrá mover la lengua correctamente, lo que dificulta la succión y puede causar dolor a la madre. Además, el bebé podría no estar obteniendo suficiente leche debido a una succión ineficaz (Martinelli et al., 2016).
Detección en niños mayores (6 meses - 5 años en adelante)
A medida que los niños crecen, es común que se detecten problemas relacionados con el frenillo en la habla y la masticación. Los niños entre 6 meses y 5 años con un frenillo corto o tenso pueden tener dificultades para pronunciar ciertos sonidos, como "r" o "l", y pueden experimentar dificultades al masticar o tragar. Estos problemas pueden continuar si no se detectan a tiempo (Brzęcka et al., 2019).
¿Cómo puede afectar un frenillo lingual corto a la lactancia?
Para el bebé:
Dificultad para agarrarse al pecho: Un frenillo lingual corto puede limitar el movimiento de la lengua, dificultando que el bebé se agarre correctamente al pecho. Esto puede provocar una succión ineficaz y frustración durante la alimentación (Martinelli et al., 2016).
Tomas prolongadas y cansancio: La succión ineficaz puede hacer que el bebé necesite más tiempo para alimentarse, lo que puede llevar al cansancio y a una ingesta insuficiente de leche (Martinelli et al., 2016).
Ganancia de peso insuficiente: La dificultad para transferir leche de manera efectiva puede resultar en una ganancia de peso inadecuada en el bebé (Martinelli et al., 2016).
Problemas digestivos: Una succión ineficaz puede llevar a una ingesta desequilibrada de leche, lo que puede causar cólicos y otros problemas digestivos en el bebé (Brzęcka et al., 2019).
Para la madre:
Dolor y grietas en los pezones: Un mal agarre debido a un frenillo lingual corto puede causar dolor y lesiones en los pezones, haciendo que la lactancia sea dolorosa (Martinelli et al., 2016).
Problemas en la producción de leche: La succión inadecuada puede llevar a una estimulación insuficiente del pecho, reduciendo la producción de leche (Brzęcka et al., 2019).
Mastitis y obstrucciones: El mal vaciado del pecho puede provocar inflamaciones e infecciones mamarias, como la mastitis (Tomara et al., 2023).
Frustración y desánimo: Las dificultades en la lactancia pueden generar estrés emocional en la madre, llevándola a considerar el destete antes de lo planeado (Martinelli et al., 2016).
Importancia de una evaluación logopédica completa
Es fundamental hacer una evaluación logopédica completa para entender cómo el frenillo está afectando (o no) las funciones de la lengua. Los logopedas pueden observar si el niño tiene algún problema para mover la lengua, como dificultad para hablar correctamente o para realizar movimientos como sacar la lengua o llevarla hacia el techo de la boca. Si no hay problemas funcionales, no es necesario cortar el frenillo (Brzęcka et al., 2019).
El papel fundamental del logopeda en la detección y rehabilitación post-frenectomía
El logopeda juega un papel clave en la detección temprana de un frenillo lingual corto, especialmente en bebés. Mediante una evaluación funcional, el logopeda puede identificar si el frenillo está afectando la succión y si es necesario un tratamiento quirúrgico, como la frenectomía (Tomara et al., 2023), o si la movilidad lingual es suficiente para realizar funciones básicas como masticar y hablar.
Por otro lado, en niños más mayores, la evaluación de la función de la lengua permite detectar la eficacia de la movilidad lingual en el habla, la deglución, la masticación y la respiración; así como su influencia en el desarrollo anatómico facial.
Asimismo, en el caso de realizarse una frenectomía, la rehabilitación posterior bajo la supervisión de un logopeda es fundamental para asegurar que la lengua funcione de manera adecuada y sea capaz de realizar todos los movimientos libremente (Brzęcka et al., 2019). Además, el logopeda juega un papel importante en la rehabilitación post-cirugía, realizando ejercicios que favorecen la plasticidad lingual y el fortalecimiento de la lengua, asegurando una correcta recuperación funcional (Tomara et al., 2023).
En NGil Logopedia y Psicología somos logopedas especializadas en Terapia Miofuncional, abordamos el diagnóstico y tratamiento del frenillo lingual con un enfoque integral, a cualquier edad. Acompañamos a las familias en cada etapa para asegurar el correcto desarrollo oral y el bienestar general del niño.





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